Investigación avanzada sobre los sistemas RhCE y Kell en la compatibilidad transfusional

Selección de hemocomponentes, prevención de aloinmunización y aplicación práctica para personal de salud relacionado con bancos de sangre y medicina transfusional.

Documento basado en la investigación fuente proporcionada por el usuario · Versión HTML: 8 de septiembre de 2026.


Resumen ejecutivo

Los sistemas Rh y Kell concentran una parte importante de los aloanticuerpos eritrocitarios clínicamente significativos. En la práctica transfusional, los antígenos C, c, E y e corresponden al componente RhCE del sistema Rh, mientras que K corresponde al antígeno KEL1 del sistema Kell. Sus anticuerpos pueden causar reacciones hemolíticas transfusionales agudas o retardadas y enfermedad hemolítica del feto y del recién nacido (EHFNR) [1].

Para concentrados de eritrocitos, debe evitarse el antígeno contra el cual el receptor tiene un aloanticuerpo clínicamente significativo.

Para plasma, la compatibilidad se determina principalmente por los anticuerpos ABO presentes en el plasma del donador; la selección de plasma por fenotipo RhCE o Kell no es una práctica rutinaria.

En pacientes con transfusión crónica, drepanocitosis, talasemia, antecedentes de múltiples aloanticuerpos o potencial reproductivo, puede indicarse compatibilidad preventiva ampliada, habitualmente para RhD, C, c, E, e y K [2].

Una revisión sistemática publicada en 2024, que incluyó 91 221 receptores, encontró una tasa de aloinmunización de 6,2 % con compatibilidad ABO+RhD, frente a 1,9 % cuando se añadió compatibilidad para c, E y K; la asociación correspondió a menores probabilidades de aloinmunización con el esquema cEK (OR 0,37; IC95 % 0,20–0,69) [3].


1. Objetivos

  1. Describir la inmunobiología y la importancia clínica de los sistemas RhCE y Kell.

  2. Establecer criterios de selección de concentrados eritrocitarios para receptores con anti-C, anti-c, anti-E, anti-e o anti-K.

  3. Diferenciar la compatibilidad obligatoria por aloanticuerpo de la compatibilidad profiláctica.

  4. Construir tablas operativas para donadores y receptores de eritrocitos y plasma.

  5. Revisar el papel del fenotipo, la genotipificación y la prevención de la aloinmunización.

  6. Integrar consideraciones obstétricas, urgentes y de transfusión crónica.

2. Metodología de revisión

Se realizó una revisión narrativa ampliada con fuentes de sociedades científicas, servicios nacionales de sangre, guías clínicas, revisiones sistemáticas y estudios observacionales recientes. Se priorizaron documentos publicados o actualizados entre 2023 y 2026, sin excluir guías anteriores que continúan siendo referencias estructurales, como las recomendaciones de la British Society for Haematology (BSH) para pacientes con drepanocitosis y las guías de la American Society of Hematology (ASH).

La evidencia debe interpretarse junto con el procedimiento operativo normalizado del banco de sangre, la disponibilidad local de unidades, la normativa nacional y la situación clínica del paciente.

3. Inmunobiología de RhCE

El sistema Rh es uno de los sistemas eritrocitarios más polimórficos. Los antígenos principales son D, C, c, E y e. El antígeno D depende principalmente de RHD, mientras que C/c y E/e dependen de variantes de RHCE. Por ello, “RhCE” no debe utilizarse como sinónimo de RhD: son componentes relacionados, pero no idénticos desde el punto de vista molecular y serológico [4].

Los anticuerpos contra antígenos Rh son, por lo general, inmunoglobulinas IgG producidas después de transfusión, embarazo o exposición a eritrocitos con un fenotipo diferente. Pueden atravesar la placenta y participar en EHFNR, además de producir hemólisis transfusional retardada. Las especificidades anti-c y anti-E tienen especial importancia clínica; anti-C y anti-e son menos frecuentes, pero deben considerarse potencialmente significativas cuando reaccionan en fase de antiglobulina a 37 °C [5].


Tabla 1. Antígenos RhCE y relevancia transfusional

Antígeno Nomenclatura ISBT Tipo de anticuerpo más habitual Importancia transfusional Selección si existe el anticuerpo
C RH2 IgG Reacción hemolítica transfusional y EHFNR Eritrocitos C negativos
c RH4 IgG Reacción hemolítica, EHFNR y aloinmunización frecuente en pacientes transfundidos Eritrocitos c negativos
E RH3 IgG Reacción hemolítica transfusional y EHFNR Eritrocitos E negativos
e RH5 IgG Clínicamente significativo; el anti-e puede ser difícil de resolver por la disponibilidad limitada de unidades e negativas Eritrocitos e negativos

PUNTO OPERATIVO

La selección de unidades negativas debe basarse en un anticuerpo actual o histórico clínicamente significativo, no solamente en que el receptor sea fenotípicamente negativo [5].

4. Inmunobiología del sistema Kell

El sistema Kell está determinado por el gen KEL y expresa una glicoproteína eritrocitaria con múltiples antígenos. K, también denominado KEL1, es uno de los antígenos eritrocitarios más inmunógenos después de ABO y Rh. Los anticuerpos Kell suelen ser IgG y pueden causar hemólisis transfusional aguda o retardada [6].

El anti-K tiene una relevancia obstétrica particular: además de destruir eritrocitos fetales, puede inhibir la eritropoyesis fetal al afectar precursores eritroides. Por este motivo, la concentración de bilirrubina fetal o neonatal no siempre refleja adecuadamente la gravedad de la anemia relacionada con anti-K [6].


Tabla 2. Antígeno K y consecuencias clínicas

Elemento Descripción
Antígeno principal KEL1/K
Antígeno antitético k/KEL2
Anticuerpo clínicamente relevante Anti-K
Clase predominante IgG
Reacción transfusional Hemólisis aguda o retardada
Embarazo EHFNR, anemia fetal grave y supresión de la eritropoyesis
Conducta transfusional Utilizar eritrocitos K negativos si existe anti-K actual o histórico
Prevención Considerar unidades K negativas en pacientes con transfusión crónica y en personas con potencial reproductivo, de acuerdo con la política local

Lifeblood, con base en el consenso australiano-neozelandés, prioriza unidades K negativas para cualquier paciente con anti-K, para personas embarazadas o con potencial reproductivo que sean K negativas, para quienes no puedan ser fenotipados antes de una transfusión y para ciertos pacientes transfusión-dependientes. La transfusión de emergencia no debe retrasarse por intentar localizar unidades K negativas [7].

5. Compatibilidad de concentrados eritrocitarios

5.1. Principio serológico

Cuando el receptor tiene un aloanticuerpo clínicamente significativo, los eritrocitos del donador deben ser negativos para el antígeno correspondiente y resultar compatibles en la fase de antiglobulina indirecta a 37 °C. Debe investigarse la coexistencia de otros anticuerpos, incluidos anticuerpos que se hayan vuelto indetectables con el tiempo [5].


Tabla 3. Matriz de selección de eritrocitos según el anticuerpo del receptor

Aloanticuerpo del receptor Fenotipo requerido del donador ¿Se acepta una unidad positiva para el antígeno? Observaciones
Anti-C C negativo No Realizar prueba cruzada por antiglobulina
Anti-c c negativo No Puede ser difícil encontrar unidades si existen otros anticuerpos
Anti-E E negativo No Investigar otros anticuerpos Rh, especialmente anti-c
Anti-e e negativo No Las unidades e negativas pueden ser escasas
Anti-K K negativo No Aplicar también si el anti-K es histórico
Anti-C + anti-E C negativo y E negativo No Se requiere selección doble
Anti-c + anti-E c negativo y E negativo No Considerar genotipificación si hubo transfusión reciente
Anti-RhCE múltiple + anti-K Negativo para todos los antígenos implicados No Puede requerir referencia a un laboratorio de inmunohematología
Sin aloanticuerpo, transfusión ocasional ABO/RhD compatible; RhCE-Kell según riesgo Generalmente sí El fenotipo negativo aislado no obliga a emparejamiento completo
Transfusión crónica o alto riesgo Preferentemente compatible para D, C, c, E, e y K Debe evitarse Integrar fenotipo/genotipo y anticuerpos históricos

5.2. Compatibilidad preventiva RhCE-Kell

La compatibilidad profiláctica busca evitar la formación de nuevos aloanticuerpos. La evidencia más consistente corresponde a pacientes con drepanocitosis, talasemia y otros grupos sometidos a transfusión repetida. La ASH recomienda emparejamiento profiláctico para Rh —C, E o C/c, E/e— y K en pacientes con drepanocitosis, por encima de la compatibilidad exclusiva ABO/RhD [2].

La revisión sistemática de Sugrue y colaboradores encontró que la ampliación de ABO+RhD a cEK se asoció con menor aloinmunización, aunque los autores señalan que la fuerza de la evidencia y la aplicabilidad varían según la población. El beneficio fue especialmente relevante para mujeres con potencial reproductivo y para grupos con riesgo de EHFNR [3].


Tabla 4. Cuándo considerar emparejamiento profiláctico

Población Estrategia sugerida
Drepanocitosis Fenotipo o genotipo extendido; eritrocitos compatibles para RhD, C, c, E, e y K
Talasemia transfusión-dependiente Compatibilidad ampliada, al menos RhCE y K; añadir otros sistemas según anticuerpos
Mielodisplasia o insuficiencia medular con transfusión repetida Individualizar según edad, expectativa transfusional y antecedentes de aloinmunización
Receptor con múltiples aloanticuerpos Unidades negativas para todos los antígenos correspondientes y registro permanente
Receptor tratado con daratumumab Determinar fenotipo/genotipo antes del tratamiento cuando sea posible; considerar unidades K negativas si el paciente es K negativo o el estado no puede determinarse
Mujer con potencial reproductivo Considerar cEK preventivo, especialmente cuando el programa local lo permita
Paciente sin anticuerpos y transfusión aislada No es obligatorio el emparejamiento completo RhCE-Kell

6. Fenotipo, genotipo y variantes Rh

El fenotipo serológico puede ser incorrecto o incompleto después de una transfusión reciente, porque la muestra puede contener eritrocitos propios y eritrocitos del donador. La genotipificación es especialmente útil en pacientes transfundidos recientemente, en quienes presentan discrepancias serológicas, en variantes RH y en pacientes con drepanocitosis [8].

Un estudio de pacientes con drepanocitosis encontró discrepancias entre fenotipificación y genotipificación de RhCE y Kell, lo que apoya el uso de métodos moleculares en pacientes politransfundidos o con serología compleja [8]. Otro estudio de 2024 sobre pacientes pediátricos y adultos jóvenes con drepanocitosis demostró que los genotipos RH y la tasa de aloinmunización pueden variar incluso dentro de poblaciones que reciben protocolos de emparejamiento similares [9].


Tabla 5. Cuándo preferir genotipificación

Situación Razón
Transfusión en los últimos 3 meses El fenotipo puede reflejar eritrocitos del donador
Discrepancia entre fenotipo y anticuerpos Puede existir una variante molecular
Paciente con drepanocitosis Son frecuentes variantes RH y discrepancias de expresión
Anti-e, anti-c o múltiples anticuerpos Puede requerirse una resolución molecular precisa
Terapia con anti-CD38 El fenotipo previo facilita la selección de unidades
Reacción hemolítica transfusional retardada Ayuda a definir el perfil antigénico real
Preparación para programa transfusional crónico Establece una línea basal útil para futuras selecciones

7. Compatibilidad de plasma

7.1. Por qué el plasma se selecciona de manera diferente

En el plasma, el riesgo principal proviene de los anticuerpos del donador contra los antígenos ABO presentes en los eritrocitos del receptor. Por esa razón, la compatibilidad fundamental del plasma es ABO. Los componentes plasmáticos de cualquier tipo RhD pueden administrarse independientemente del RhD del receptor; la inmunoglobulina anti-D no suele ser necesaria en este contexto [7].

Por inferencia biológica, la misma lógica se aplica a RhCE y Kell: C, c, E, e y K son antígenos eritrocitarios y no constituyen el criterio rutinario para seleccionar plasma.

No se requiere plasma C negativo, E negativo o K negativo para un receptor con anti-C, anti-E o anti-K. La excepción sería una política específica del servicio relacionada con anticuerpos eritrocitarios del donador, contaminación eritrocitaria residual o un componente especial.


Tabla 6. Compatibilidad ABO para plasma

Grupo ABO del receptor Primera elección Alternativas aceptables según protocolo Debe evitarse preferentemente
O Plasma O A, B o AB según disponibilidad, títulos y protocolo Plasma con títulos elevados de anti-A o anti-B
A Plasma A AB B y O, salvo protocolos validados de bajo título
B Plasma B AB; A de bajo título en protocolos específicos O y plasma A con anti-B significativo
AB Plasma AB A de bajo título en protocolos específicos O o B por riesgo de anti-A; A por anti-B

 

Las políticas de sustitución pueden variar entre países y hospitales. Lifeblood, actualizado en abril de 2026, reconoce alternativas de plasma A de bajo título en ciertas emergencias, siempre que el servicio valide los títulos y el contexto clínico [7].


Tabla 7. Relevancia de RhCE y Kell en plasma

Situación ¿Se exige compatibilidad RhCE/Kell? Conducta
Receptor con anti-C No Seleccionar plasma por ABO
Receptor con anti-c No Seleccionar plasma por ABO
Receptor con anti-E No Seleccionar plasma por ABO
Receptor con anti-e No Seleccionar plasma por ABO
Receptor con anti-K No Seleccionar plasma por ABO
Donador C+, c+, E+, e+ o K+ No es contraindicación para plasma El fenotipo eritrocitario no determina la selección del plasma
Donador con anticuerpo eritrocitario clínicamente significativo No es un problema de “matching” RhCE/Kell Aplicar la política de aceptación o descarte del plasma del donador
Plasma con residuos eritrocitarios Generalmente no cambia la conducta Seguir control de calidad y procedimiento local

Los servicios de sangre pueden descartar plasma de donadores con aloanticuerpos eritrocitarios clínicamente significativos; esto es una medida de seguridad del producto, no una indicación para emparejar el fenotipo RhCE o Kell del donador con el receptor [10].


8. Tabla comparativa: donador versus receptor

Tabla 8. Regla práctica por tipo de hemocomponente

Hemocomponente Riesgo principal Qué debe coincidir o evitarse Papel de RhCE y Kell
Concentrado eritrocitario Antígeno del donador contra anticuerpo del receptor Eritrocitos negativos para C, c, E, e o K cuando exista el anticuerpo correspondiente Fundamental
Plasma Anticuerpo ABO del donador contra eritrocitos del receptor Compatibilidad ABO y control de títulos anti-A/anti-B No se emplea de forma rutinaria
Plaquetas Anticuerpos ABO residuales y eritrocitos contaminantes ABO preferente; RhD puede importar por residuos eritrocitarios RhCE/Kell no son criterios rutinarios
Crioprecipitado Anticuerpos ABO residuales mínimos, según producto y política ABO compatible cuando sea posible RhCE/Kell no son criterios rutinarios

 

9. Escenarios clínicos específicos

9.1. Paciente con anti-E

Debe recibir eritrocitos E negativos. Es prudente investigar anti-c concomitante, especialmente en pacientes con transfusiones repetidas, porque ciertas combinaciones de fenotipo pueden ocultar o dificultar la identificación de anti-c. El plasma se selecciona por ABO y no necesita ser E negativo.

9.2. Paciente con anti-K

Debe recibir eritrocitos K negativos. El antecedente de anti-K debe conservarse en el expediente transfusional aunque el anticuerpo deje de detectarse. La desaparición serológica no elimina el riesgo de respuesta anamnésica.

9.3. Paciente K negativo sin anti-K

En transfusión aislada, la necesidad de utilizar unidades K negativas depende de la política institucional y de la situación del paciente. En personas con potencial reproductivo, en pacientes transfusión-dependientes y en quienes reciben anti-CD38, varios servicios recomiendan priorizar unidades K negativas [7].

9.4. Urgencia hemorrágica

La transfusión vital no debe retrasarse mientras se intenta obtener una unidad negativa para un antígeno minoritario. Debe proporcionarse el componente disponible más seguro según ABO/RhD y riesgo clínico, mientras el laboratorio continúa la identificación de anticuerpos y la localización de unidades específicas.

Una vez controlada la urgencia, debe cambiarse a unidades negativas para los antígenos correspondientes [7].

9.5. Embarazo y potencial reproductivo

Los anticuerpos anti-c, anti-E y anti-K pueden producir EHFNR. La prevención de aloinmunización mediante emparejamiento cEK puede disminuir la aparición de anticuerpos con consecuencias obstétricas futuras, aunque la implementación universal depende de la política nacional, el inventario y la evaluación de costo-beneficio [3].

10. Algoritmo operativo para el banco de sangre

  1. Confirmar identidad y obtener muestra pretransfusional válida.

  2. Realizar ABO, RhD, tamizaje de anticuerpos y pruebas de compatibilidad.

  3. Si el tamizaje es positivo, identificar la especificidad completa.

  4. Revisar antecedentes de transfusión, embarazo y anticuerpos históricos.

  5. Determinar fenotipo extendido o genotipo cuando sea necesario.

  6. Seleccionar unidades negativas para todos los antígenos correspondientes.

  7. Confirmar compatibilidad por antiglobulina indirecta a 37 °C.

  8. Para transfusión crónica, valorar emparejamiento D, C, c, E, e y K.

  9. Para plasma, seleccionar ABO compatible; no utilizar RhCE/Kell como criterio rutinario.

  10. Documentar cualquier desviación por urgencia o disponibilidad.

  11. Mantener una alerta permanente de anticuerpos históricos.

  12. Reevaluar la estrategia después de cualquier reacción hemolítica o aparición de un nuevo anticuerpo.

11. Limitaciones de la evidencia

La evidencia para el emparejamiento profiláctico RhCE-Kell no es uniforme para todos los receptores. Los datos son más sólidos en drepanocitosis, talasemia y poblaciones con alto riesgo de aloinmunización. En pacientes hospitalizados con transfusión ocasional, el beneficio absoluto de emparejar todos los antígenos puede ser menor y debe equilibrarse con la disponibilidad de unidades y la eficiencia del inventario. La revisión sistemática de 2024 mostró una asociación favorable para cEK, pero no equivale a evidencia de ensayo clínico aleatorizado en todos los grupos poblacionales [3].

Las frecuencias antigénicas, la composición étnica de los donadores y la disponibilidad de unidades fenotipadas varían entre países. Por lo tanto, un protocolo desarrollado en Australia, Canadá, Reino Unido o Estados Unidos debe adaptarse al contexto mexicano y a la capacidad del banco de sangre.

12. Conclusiones

  1. Los antígenos C, c, E y e son la parte RhCE clínicamente más relevante para la selección de eritrocitos.

  2. El antígeno K es altamente inmunógeno y el anti-K puede producir hemólisis transfusional y anemia fetal grave.

  3. Ante anti-C, anti-c, anti-E, anti-e o anti-K, deben transfundirse eritrocitos negativos para el antígeno correspondiente.

  4. Los anticuerpos históricos deben considerarse clínicamente relevantes aunque ya no sean detectables.

  5. La compatibilidad preventiva para D, C, c, E, e y K debe considerarse en transfusión crónica y grupos de alto riesgo.

  6. La genotipificación es especialmente útil después de transfusión reciente, en discrepancias serológicas y en pacientes con variantes RH.

  7. Para plasma, la compatibilidad es fundamentalmente ABO; RhCE y Kell no se utilizan de manera rutinaria.

  8. En una urgencia vital, la transfusión no debe retrasarse por la búsqueda de una unidad fenotípicamente ideal.

  9. La práctica final debe ajustarse al procedimiento operativo normalizado, la disponibilidad local y la normativa vigente del servicio de sangre.

Referencias

  1. Australian Red Cross Lifeblood. Component compatibility. Actualizado en abril de 2026.

  2. American Society of Hematology. Sickle cell disease guidelines: transfusion support.

  3. Sugrue, R. P., et al. (2024). Standard compared with extended red blood cell antigen matching for prevention of subsequent hemolytic disease of the fetus and newborn: A systematic review. Obstetrics & Gynecology, 144(4), 444–453. https://doi.org/10.1097/AOG.0000000000005701

  4. ARUP Consult. Alloimmune hemolytic disease of the fetus and newborn: RhCc, RhEe, RhD or Kell antigen genotyping. Consulta actualizada en 2025.

  5. Canadian Blood Services. Serological best practices. Actualizado en 2025.

  6. Maheshwari, A., & Maheshwari, A. (2024). Kell blood group system. StatPearls. NCBI Bookshelf.

  7. Australian Red Cross Lifeblood. Component compatibility: Kell-negative red cells and plasma compatibility. Actualizado en abril de 2026.

  8. Leite, L. E., et al. (2023). RHCE and Kell genotyping and alloimmunization profile in patients with sickle cell disease. Hematology, Transfusion and Cell Therapy.

  9. Israelyan, N., et al. (2024). RH genotypes and red cell alloimmunization rates in patients with sickle cell disease on chronic transfusion therapy.

  10. Canadian Blood Services. Blood components: production, testing and compatibility considerations.

  11. International Society of Blood Transfusion. Transfusion in hemoglobinopathies: red-cell matching recommendations.

  12. British Society for Haematology. Guidelines on red cell transfusion in sickle cell disease: principles and laboratory aspects.

  13. Wolf, J., et al. (2025). Red cell specifications for blood group matching in patients with sickle cell disease and thalassaemia. British Journal of Haematology.

  14. Gehrie, E. A., et al. (2025). Contextualizing prophylactic red blood cell antigen matching in the lifelong care of sickle cell disease and thalassaemia patients. British Journal of Haematology.

  15. International Society of Blood Transfusion. Principles of plasma transfusion and ABO compatibility.


Nota de uso clínico: este documento es material de consulta para profesionales de la salud. La decisión de transfusión debe individualizarse y apegarse a los procedimientos operativos normalizados, la disponibilidad de componentes y la normativa aplicable del establecimiento.